Hombres compran, mujeres van de compras. ¿Cómo reaccionar ante ello?

Conocer a nuestros clientes es vital para generar una venta exitosa, en el momento en el que un cliente entra a nuestra tienda ya sea física o digital comienza la carrera para alcanzar la meta. Debemos entrenar a nuestro equipo de ventas en caso de tener una tienda física y al igual hacer modificaciones de nuestro sitio web para darle un servicio especifico a cada uno de nuestros posibles compradores.

En esta ocasión vamos a distinguir a los clientes en los dos grupos más básicos pero de gran relevancia, hombres y mujeres. Comúnmente se cree que las mujeres gastan más que los hombres o lo que puede traducirse en que ellos compran menos que ellas, pero eso es completamente equivocado. La realidad es que está muy cerrada la competencia por el trofeo de comprar/gastar, pero definitivamente lo hacen de forma distinta.

Estudios revelan que los hombres compran más que las mujeres, mientras que las mujeres van de compras.

¿Cuál es la gran diferencia?

Los hombres buscan un producto en especifico que satisfaga una necesidad que ya detectaron. Investigan en donde pueden encontrarla, van, la compran y su objetivo es conseguir lo mejor en el menor tiempo posible. Claro que esto no quiere decir que entren a la tienda tomen lo primero que ven, lo paguen y se vayan, pero sin duda hay un comportamiento de prisa y de investigación previa más marcado que en las mujeres.

Las mujeres por otro lado, van de compras, lo cual podría llevarles todo el día o incluso varios días, las mujeres quieren verlo todo, probar, tocar, comparar, comentar, incluso enviar fotos solicitando ayuda para tomar una decisión. Además de que es muy común que una mujer vaya acompañada al ir de compras. Es más un plan recreativo que una misión como tal. Probablemente las mujeres no tengan un solo objetivo en mente o no estén buscando algo en especifico.

Algunos estudios de la Universidad de Michigan indican que esta diferencia de comportamiento ante las compras se remonta a la época de las cavernas en las que los hombres debían salir a cazar con un objetivo en mente y debían ser lo más rápido y eficaz posible. Mientras que las mujeres recolectaban frutos y podían tomarse el tiempo de seleccionar, observar, probar, oler, e incluso de interactuar entre ellas.

“Las mujeres piensan en las compras de un modo interpersonal y humano, mientras los hombres consideran que es algo más instrumental. Se trata de una tarea que hay que ejecutar”

Stephen J. Hoch.

Profesor de Marketing de la universidad de Pennsylvania.

También varios estudios han revelado que los hombres son más fieles a una sola marca, mientras que las mujeres pueden ser más flexibles. Probablemente por que las mujeres se dan la oportunidad de revisar todas las marcas y productos antes de tomar una decisión.

Debemos preguntarnos si estamos dando una atención personalizada a nuestros clientes, ahora ya sabes que cuando un hombre entre a tu tienda está buscando algo en especifico, busca y encontrarlo de manera fácil. Cuando por otro lado entre una mujer, debes darle la oportunidad de interactuar con tus productos para que elija.

Estos aspectos son cada día menos notables y podemos ver como los comportamientos diferenciados por sexo en especifico se difuminan poco a poco, pero siempre existirá un modo de comportarse y debemos de entender a cada cliente para darle la atención que está buscando incluso si ellos no lo saben.

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