Empaque de producto, tu mejor agente de ventas

Bien dicen por ahí “De la vista nace el amor” y en el caso de querer vender un producto, sin duda el fin último es que nuestros clientes amen el producto de pies a cabeza. Es muy sencillo, el empaque de un producto es el amor a primera vista, la primera impresión, muchos podrán argumentar que lo que importa es lo de adentro pero una buena peinada y perfumada siempre nos ayudarán a causar buenas impresiones y a dar oportunidad a que nos conozcan por dentro.

El diseño de empaque es un tema que no debe tomarse a la ligera, debe ser uno de nuestros más grandes diferenciadores y debemos procurar plantear una estrategia para que el empaque comunique un mensaje llamativo y acertado con lo que nuestro producto es.

En cualquier punto de venta en el que se ofrezcan nuestros productos, desde tienditas, tiendas departamentales hasta tiendas de autoservicio, los productos estarán expuestos por categorías, por lo tanto el tuyo estará exactamente alado de varios competidores y en ese momento habrá una lucha visual y de empaques, que pelearán por la atención del cliente.
Después de una batalla campal de un par de segundos, el cliente tomará un producto y seguirá su camino con un ganador en mano.
Es por eso que tu empaque debe ser llamativo y diferenciador, no querrás ser el primero en perder la pelea de la atención.

Podríamos tener un producto maravilloso pero si el empaque no facilita la compra, nunca nadie sabrá lo magnifico que es.
En productos nuevos el empaque influye en la decisión de compra hasta en un %80.

Hay 4 reglas básicas a seguir a la hora de diseñar un empaque y aquí te las en listamos para que revises tus empaques y te conviertas en el Cid Campeador de la batalla por la atención.

  • Función:
    La función principal de empaquetar es proteger y transportar. El empaque ademas de ser un agente de ventas tiene que proteger el producto y facilitar el transporte y almacenamiento.
  • Atracción:
    Aquí lo antes mencionado de la lucha por la atención. El empaque debe ser atractivo para ello existen miles de variables como colores, forma, imágenes, personajes, etc… Intenta jugar con el diseño de tu empaque para crear nuevas experiencias en los clientes y llamar su atención desde el segundo uno.
  • Promoción:
    El empaque también puede darnos información sobre por qué es nuestra mejor opción. Puede darnos instrucciones de uso, tiempo de vida o tiempo que nos llevará cocinarlo (en caso de ser comida), información nutricional, proceso de fabricación, bien ecológico, bien social.
  • Diferenciación:
    ¿Qué es lo que hará que nuestro empaque sea diferente a los demás?
    Y aquí no debemos confundirnos en querer ser diferentes por el simple hecho de ser diferentes sino, debemos apostarle a nuestro cliente perfecto, ¿quién es nuestro cliente perfecto? ¿estamos hablándole en su propio idioma? ¿estamos dandole lo que quiere obtener? No todos los productos de una misma categoría tienen un mismo cliente. Por ejemplo, tal vez yo hago miel, y mi marca de miel está enfocada a consumidores conocedores de miel y mi empaque indica cosas técnicas sobre la producción de mi miel, y el competidor de alado es una miel común para el consumo diario de niños menores de 10 años. Entonces nuestros empaques deben diferenciarnos y decir todo eso en un instante.

 

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